Víctor-Rodríguez

Sin protocolos ni formalismos, después de las angustiosas horas previas a la boda, de los nervios que invadían a los novios cuando se juraban amor eterno y de las fotos posadas con la familia, la pareja se toma un descanso y, sin importarle las arrugas del vestido, la mancha de tierra en el traje o la forma cómo deban estar sentados, empieza la sesión informal de imágenes; aquellas divertidas y poco comunes con las que se rompe con el estrés del día más esperado por una mujer y un hombre: su boda.

Fotografías de boda

Para el fotógrafo, el momento más esperado también, donde en complicidad con su cámara, le da rienda suelta a su imaginación y creatividad, mientras las fotos casuales fluyen y no se vale aburrir.

Raúl-Reyes